Consideraciones importantes sobre contenedores refrigerados o reefers

Consideraciones

Tener siempre en cuenta, la altura de la carga para no interrumpir el flujo de aire en lo alto del container y de la propia carga, verificar que en el container existe una marca (roja) que indica la altura máxima para almacenaje.

No dejar que las aletas ( ubicadas en el piso del container) se tapen al colocar las mercaderías, ya que el aire circula de la siguiente manera: baja del Evaporador, pasa por las aletas (piso) y vuelve sobre la carga hasta las turbinas, este proceso se repite.

Evitar que las puertas se abran continuamente mientras estén retirando calor de los productos (disminuyendo la temperatura). Si esto fuera inevitable debemos, hacerlo lo mínimo posible.

Tratar de ajustar el tiempo de intervalo del descongelamiento de acuerdo con las condiciones del producto y atmósfera coincidentes, por ejemplo, cuando se trata de productos excesivamente húmedos, habrá una mayor formación de condensación y formación de hielo, lo que podrá bloquear el pasaje de aire frío por el evaporador, entonces debemos disminuir el tiempo de intervalo de descongelamiento para que se retire más líquidos del sistema, dejando el pasaje de aire frío, libre de bloqueos.

Lavar por lo menos una vez por semana el condensador, (especie de radiador) localizado en el motor del container, este equipo es el responsable por la retirada de calor del sistema de refrigeración, el lavado puede ser hecho con una manguera sin mucha presión, dejando escurrir el agua hasta que la misma salga limpia.

El exceso de carga con temperatura alta provocará una mayor demora en la disminución del valor de la temperatura interna.

Maneras de almacenaje

1º – Almacenar del fondo hacia el frente, no dejar espacios libres;
2º – Siempre tener en cuenta la altura del techo (no sobrepasar la marca roja);
3º – No recostar la carga en la puerta, dejar por lo menos 30 cm. de espacio libre, para facilitar la circulación del aire frío.

Ventajas

Incrementa de manera instantánea y económica su espacio frigorífico en su propia planta.
Resuelve problemas ocasionados por picos de demanda o crecimiento imprevisto de sus negocios.
Evita la contaminación de sus productos por otros.
Le permite acceder a zonas estratégicas para la distribución de sus productos.
El fácil traslado del contenedor, permite su rápido posicionamiento en cualquier parte del territorio, así como su posterior reubicación.